Una persona expuesta políticamente (PEP), según la definición del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), es “una persona a la que se le ha confiado o se le ha confiado una función pública destacada. Se cree que, en virtud de su posición e influencia, dichas personas pueden abusar de su posición para cometer delitos de lavado de dinero y delitos predicados conexos, incluidos la corrupción y el soborno, y para llevar a cabo actividades relacionadas con la financiación del terrorismo. (...)».
Además, las PEP incluyen “a personas a quienes se les han confiado o se les han confiado funciones públicas importantes, así como a sus familiares y colaboradores cercanos, incluidas tanto las PEP nacionales como las extranjeras”.